· Recapitulación del trabajo de la
sesión anterior: muro de progreso en el diseño del módulo de pensamiento
crítico.
La primera actividad del
encuentro es grabar en un video la actividad implementada en el aula y contar
en qué consiste el truco y qué es lo que lo diferencia de los otros. Se realizó
en un círculo de confianza para darnos ánimo
unos a otros y generar confianza frente a la cámara. Fue interesante ver
los avances en la implementación de los trucos de todos los magos.
En la siguiente parte abordamos
la actividad del Círculo de reflexión de pensamiento crítico. Cada uno de
nosotros como magos, nos convertimos en guardianes de los 8 estándares del
pensamiento crítico. En una primera ronda nos reunimos con colegas que “protegemos”
el mismo estándar para analizar en qué vamos y qué entendemos por este estándar,
explorar posibilidades y proponer preguntas nuevas para quienes han escogido
ese estándar para su implementación.
La segunda ronda es por colores
de tal modo que se crean dos grupos, cada uno con un estándar, para socializar
lo que se logró aclarar en la ronda inicial. Resultan comentarios
enriquecedores por parte de los 8 integrantes del equipo.
La ronda final es individual para
enriquecer la información inicial y actualizar el diseño que desarrollamos en
el encuentro anterior.
Aparece un elemento que de algún
modo nos sacude y es el darnos cuenta de hasta qué punto nosotros como
individuos estamos aplicando los conceptos abordados en el diplomado en nuestra
cotidianidad. El entendernos como sujetos en actitud de aprendizaje permanente
nos pone frente a retos permanentes como el de evaluarnos, de planear, de mejorar
nuestra auto confianza, es decir, de mejorar nuestra capacidad para crecer en
la autonomía y en el pensamiento crítico.
Por el desarrollo de las
actividades propias de nuestra labor, estamos constantemente pensando en qué
cosas nuevas llevamos al aula, cómo cumplimos con los deberes en nuestras
instituciones educativas, cómo cambiar las estrategias y herramientas que
utilizamos con el fin de ser “innovadores” y estar actualizados en el uso de
las TIC. La verdadera cosa que, a mi manera de ver nos debería preocupar, es
cómo ser consecuentes con lo que exigimos y esperamos de nuestros estudiantes.
Debemos tener conciencia del
hecho de que aunque nos comprometamos con el ideal de cambiar el mundo a través
de la educación, no somos los salvadores de la humanidad. Debemos por lo menos
enfocarnos en cambiar nosotros y en ser un modelo, si no perfecto, por lo menos
creíble, frente a nuestra comunidad y, lo más importante, frente a nosotros
mismos.
Muy interesante el ejercicio, ante todo porque pone en evidencia la importancia de ser coherente. Un maestro, inspira.
ResponderEliminarMuy bonitas palabras y mejor saber que lo vives en tu quehacer diario.
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